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Casa por casa escuchando y contando por qué quiero ser Concejal de Rosario

Estoy recorriendo cada barrio, convencido de que en la calle y con ustedes, es donde mejor se gestiona. Seguí las historias de cada día, en mis redes sociales.

Fui a charlar con Roberto, en su casa de San Martín al 5900. Llegué cerca del mediodía y había un riquísimo olor a milanesas que había cocinado su mujer. También estaba Humberto, que me mostró un librito con fotos que hicieron junto a los vecinos del barrio. Me lo llevé, y me comprometí a solucionar todos los reclamos que anotaron.

Visité a Dante en su taller mecánico de Francia al 2200. Estaba arreglando un Fitito y me acordé de mi primer auto, que era igual pero color amarillo. Hablamos sobre los nuevos contenedores que pusimos en el barrio y me pidió que sigamos trabajando por la ciudad, porque “si Rosario funciona, funcionamos todos”.

Estuve en barrio Parque y fui a hablar con Karina, que vive en Francia y Cerrito. Me mostró el problema que tiene con los árboles en la vereda de su casa. Para saber lo que pasa en cada cuadra de la ciudad y poder resolverlo, hay que escuchar a cada uno de nuestros vecinos, y en eso estoy. Ah, en lo de Juan Carlos dejé una notita en la puerta, voy a volver cuando esté.

Visité a Juan Bautista en barrio Latinoamérica, donde vive desde que nació y donde de chico jugaba a la pelota. Es uno de los barrios donde estamos interviniendo con el Plan Abre, y se nota. “Está más tranquilo, cambió mucho”, me dijo. Me comprometí a seguir trabajando para que esté todavía más lindo, para que él y todos los vecinos lo disfruten cada día más.

Visité a Beatriz de barrio Echesortu. Le pedí que me apoye y nos emocionamos juntos hablando de uno de nuestros grandes ídolos, Don Raúl Alfonsín.

Estuve con Marcelo que vive en Arroyito y trabaja en la escuela de manejo de su hermano, en Génova al 800. Hablamos sobre el barrio y me dijo que hay que poner más luces y podar los árboles, que son muy altos en la zona. Le pedí que me acompañe y creo que lo va a hacer. Cuando te dan la mano fuerte, es porque es de verdad.