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La cultura ciudadana como paradigma

Organizamos un encuentro donde reflexionamos sobre las experiencias de cultura ciudadana en Medellín, Bogotá, y en las principales ciudades del mundo en las que actualmente se encuentra trabajando Corpovisionarios. Henry Munrraín y Andrés Casas, líderes de la organización, acompañados de la educadora Carina Cabo aportaron su visión sobre la relación de las ciudades con los códigos urbanos, los hábitos y las conductas que rigen la convivencia.                       

Entre anécdotas, pensamientos y conceptos, exploramos el mundo de la cultura ciudadana y las potencialidades de esta herramienta. En la charla que tuvimos con los miembros de Corpovisionarios, analizamos esta perspectiva como una forma de participar e involucrarnos en las problemáticas de la ciudad. “Lo novedoso del enfoque de cultura ciudadana radica en la idea de que un gobierno puede, como política pública, promover cambios culturales que faciliten la convivencia y reduzcan los niveles de violencia”, explicó Munraín.

En nuestra ciudad, actualmente se está desarrollando la etapa diagnóstica del proyecto a través de la aplicación de una encuesta de Cultura Ciudadana. Esta herramienta nos permitirá trabajar de manera focalizada sobre las relaciones de los ciudadanos con el cumplimiento de las normas, el uso del espacio público y los vínculos que construimos.

Las siguientes etapas consisten en priorizar problemáticas detectadas, diseñar las herramientas de intervención en conjunto con los ciudadanos y finalmente implementarlas con el objetivo de generar una mejor convivencia, trabajando sobre el componente cultural ciudadano.

 

Experiencia en Bogotá

Corpovisionarios es una organización con la que se está trabajando en la gestión, para implementar estrategias de Cultura Ciudadana, modelo que cambió la convivencia y seguridad en Bogotá a partir de las intendencias de Antanas Mockus. Ellos se definen como “anfibios culturales que habitan entre dos mundos: la investigación y la acción, la estadística y el arte, la filosofía y el diseño, la academia y la gestión pública”. Su trabajo se centra en “el comportamiento humano, y nos ocupamos no sólo de comprenderlo sino de transformarlo”.

El Programa de Construcción de Convivencia y Ciudadanía fue desarrollado por la Alcaldía de Bogotá durante el mandato de Antanas Mockus entre los años 1995 – 1997 y 2001-2003. En ese momento, la ciudad enfrentaba graves problemas relacionados con el crimen organizado y la violencia urbana. Además, el gobierno no contaba con una política para el tratamiento de los residuos urbanos, para reducir las tasas de víctimas por accidentes viales ni para garantizar la distribución de agua potable en algunos sectores. Todo ello afectaba directamente la convivencia ciudadana.

La implementación del programa dio como resultado una transformación en la vida de los bogotanos, logrando la reducción de la tasa de homicidios, la disminución de muertes en accidentes de tránsito, las lesiones por pirotecnia, un cuidado del recurso hídrico y un aumento destacable en el respeto de las normas por parte de los conductores.