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Basura Cero

Desde que asumí como concejal de Rosario trabajé en iniciativas relacionadas con el cuidado del medio ambiente desde la Comisión de Ecología. Como diputado provincial, presentamos la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos bajo el concepto de Basura Cero.

Basura Cero es un principio fundamental para la gestión de los residuos sólidos urbanos (RSU) en el territorio, que implica la reducción progresiva de la disposición final de los RSU, con plazos y metas concretas, hacia la erradicación definitiva de los basurales a cielo abierto.
No solo el Estado es responsable por la implementación de esta ley, la misma es parte de un cambio generalizado de mentalidad, de modo que las acciones deben ser complementarias y participativas.

Basura Cero debe ser el resultado de acciones de gobierno en la gestión integral de los residuos y promoción de la toma de conciencia; prácticas ciudadanas como la minimización, la reutilización, la separación, el compostaje; y prácticas industriales, como la eliminación de tóxicos y el rediseño de envases y productos, iniciativas todas que permitan consolidar una región sustentable.

En el año 2009 fue aprobado un proyecto que presentamos desde mi cargo como diputado provincial: La Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos que apunta a un conjunto de medidas orientadas a la reducción en la generación de residuos, la separación selectiva, la recuperación y el reciclado, un significativo avance en materia de legislación ambiental para nuestra provincia.

De acuerdo al texto de la Ley, otra finalidad es promover la toma de conciencia por parte de la población respecto de los problemas ambientales y de higiene urbana que los residuos sólidos generan, y sus posibles soluciones, como así también, el desarrollo de programas de educación ambiental formal, no formal e informal.

Basura Cero es un concepto que representa tendencias internacionales en la gestión de los residuos, y que implica un cronograma de reducción progresiva, con plazos y metas concretas, de la generación y el volumen de los residuos sólidos urbanos que llegan a los rellenos sanitarios. Su objetivo es disminuir los riesgos para la salud pública y el medio ambiente. Combina fundamentos éticos con una perspectiva económica sustentable, tanto para comunidades locales como para grandes empresas. Por un lado, crea puestos de trabajo y emprendimientos locales en la recolección y el procesamiento de materiales de rezago para la fabricación de productos nuevos y, por otro lado, ofrece a las grandes empresas una manera de aumentar su eficiencia reduciendo la demanda de materiales vírgenes, así como los costos que pagan por la disposición de sus residuos.

Pensar en términos de Basura Cero no sólo implica gestionar el destino de la basura, sino también un cambio de mentalidad que active los mecanismos para minimizar la generación de basura, una cuestión que es responsabilidad de todos: Estado, ciudadanos, empresarios, instituciones.

Como diputado nacional sigo trabajando para que este cambio de mentalidad se genere en todo el país y que el principio de sustentabilidad sea adoptado por todas las provincias.